San Salvador, 24 de abril.- La Asociación de Lisiados de Guerra de El Salvador ¨Héroes de noviembre del 89¨ (ALGES), con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Programa de Empresariado Social (PES) del Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIM), lanzó su campaña de Educación y sensibilización hacia empresas privadas y públicas para la inserción laboral de personas con discapacidad: “LA DISCAPACIAD NO ME DETIENE, LA FALTA DE OPORTUNIDADES SÍ”.
El enfoque de comunicación de la campaña se basa en destacar las habilidades laborales de las personas con discapacidad desempeñándose como actores productivos del país. Para ello se utilizarán imágenes acompañadas de testimonios de cada una de las personas que participan, apoyada con la frase "PUEDO TRABAJAR". Los mensajes serán difundidos a través de medios masivos (impresos, radiales y televisivos), medios electrónicos, y Relaciones públicas (RRPP).
Esta campaña nació en un contexto de exclusión y marginación hacia las personas con discapacidad tiene como principal misión tratar de cambiar actitudes de rechazo para estos ciudadanos. Según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) entre el 10% y el 15% de la población tiene algún tipo de discapacidad. El Salvador se estima que podría haber más de 600 mil personas. Este dato es respaldado por la Red Iberoamericana de Entidades de Personas con Discapacidad Física (La RED). Sin embargo, el último Censo de Población y Vivienda, desarrollado por la Dirección General de Estadísticas y Censos del Ministerio de Economía en 2007, reflejó que en El Salvador hay un aproximado de 232 mil personas con discapacidad, que en porcentaje es un 4.2% de la población en general.
En el país, desde que se aprobó en el año 2000 la Ley de Equiparación de Oportunidades, solo un 25. 17% de la población que fue consultada a través de la Encuesta de Personas con Discapacidad (PCD) 2000/2001) respondió que tenía un trabajo. Esta misma encuesta mostró que la falta de una preparación académica y profesional, la discriminación social, las dificultades de desplazamiento y la edad avanzada, contribuye a que las personas con discapacidad sean marginadas en el acceso al trabajo respecto a la población en general.
Además, según datos del Ministerio de Trabajo y Previsión Social (MTPS), de enero a septiembre de 2011 sólo un total de 60 personas con discapacidad fueron insertadas al ámbito laboral, lo que refleja que esta población sigue invisible en este país, a pesar de los esfuerzos que han realizado algunas organizaciones de personas con discapacidad.
En el artículo 24 de la Ley de Equiparación de Oportunidades se establece que por cada veinticinco empleados que una empresa privada o una entidad pública tenga a su servicio, debe de contratar por lo mínimo a una persona con discapacidad apta para desempeñar el puesto.
Sin embargo, esta normativa no se cumple. No son insertadas en la vida laboral como se merecen y enfrentan desafíos de acceso a edificios, al transporte público u otros servicios, debido a que no hay una infraestructura adecuada. Son pocas las instituciones que han logrado construir rampas en sus áreas de trabajo por poner un ejemplo.
Con la Campaña de Educación y Sensibilización hacia Empresas Privadas y Públicas se busca visibilizar a la PCD como un sujeto de derechos, que al brindarle oportunidades puede aportar al desarrollo productivo y social del país.
Se propone hablar de las personas con discapacidad no desde un enfoque lastimero, sino con un enfoque de derechos humanos, desde un ámbito integral, que se vea como un sujeto que le aporta al país desde sus capacidades y habilidades.
Con la campaña también se propone hacer alianzas para que más sectores se unan para hacer más fuerte el llamado a la sociedad en su conjunto para que brinden oportunidades laborales a las personas con discapacidad.
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